Los femicidios en Honduras y su incidencia en los diferentes departamentos del país

Nicolle Hinestroza_HN
7 min readDec 10, 2022

Escenarios estadísticos

“La justicia que merecemos las mujeres no es una justicia punitiva, a nosotras no nos interesa, nos parece importante, pero no es nuestro interés primordial tener hombres agresores metidos en la cárcel. Es tener mujeres vivas con educación y salud y eso es justicia social”.

-Helen Ocampo, coordinadora del Observatorio de los Derechos Humanos de la Mujer (CDM).

Creditos: Nicolle Hinestroza/Fernanda Estrada

La tasa de femicidios en Honduras es la más alta de América latina con un 6,2 % por cada cien mil mujeres así lo indicó la Comisión Económica para América Latina(CEPAL) en el año 2019.

La titular del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) Blanca Izaguirre, informó mediante un comunicado en el año 2021 que más de 314 mujeres fueron asesinadas lo que se traduce en un femicidio cada 23 horas.

Honduras es según reportes estadísticos y de prensa el país que presenta mayor riesgo de violencia contra las mujeres situación que se agudizó con el confinamiento producto de la pandemia COVID-19 en donde las víctimas de violencia eran en gran medida sometidas en sus propias casas por sus parejas.

Mucho se hablado sobre el tema, incluso a nivel periodístico la violencia contra las mujeres se ha deshumanizado y limitado al morbo de las simples estadísticas generando la preocupación de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres que denuncian un alto porcentaje de impunidad.

Crímenes que angustian a la población

En Honduras existe una infinidad de relatos sobre muertes de mujeres a las cuales se les arrebataron sus sueños y los de sus familias. El odio y la venganza se ve reflejado en cada uno de los femicidios donde a menudo sale a relucir el machismo y la poca empatía que existe en la sociedad hacia las mujeres donde son prácticamente utilizadas como un objeto.

Crimen Riccy Mabel Martínez

Créditos: tunota.com

Un caso emblemático, que conmocionó a la sociedad hondureña fue el de la estudiante normalista Riccy Mabel Martínez quien era originaria de La Ceiba. Era era tan solo una adolescente cuando decidió trasladarse a la ciudad capital para realizar sus estudios de magisterio en la Escuela Normal Mixta Pedro Nufio.

Al estar en Tegucigalpa en el año 1991, la joven decidió realizar una visita al Primer Batallón de Comunicaciones ubicado en Aldea Las Tapias con la finalidad de ir a solicitar la liberación de alguien cercano a ella, quien había sido reclutado para cumplir con el servicio militar obligatorio.

Ese mismo día la joven desapareció sin dejar rastro alguno, y dos días después fue encontrada muerta en una hondonada de la quebrada “El Sapo” con signos de violación, mutilada, golpeada y con severas muestras de crueldad, un atroz crimen.

Créditos: Miguel Varela, Eunice López, Ricardo Stout

Conceptualizando el delito

El término feminicidio fue utilizado en América Latina y el Caribe a partir de los años noventa y posteriormente traducido en dos versiones, la primera como “Femicidio” en Centroamérica y “Feminicidio” en México, ya que se consideraba que la palabra “Feminicidio” hacía referencia a los homicidios que quedaban en la impunidad según información citada por el Centro de Derechos de Mujeres (CDM).

Créditos: Nicolle Hinestroza/Fernanda Estrada

En Honduras, para el año 2013 la tasa de femicidios llegó a un 14.6 por cada cien mil mujeres superando significativamente la tasa de epidemia que es establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que es de un 10% por cada cien mil mujeres.

Según un estudio titulado “Muertes bajo la sombra de la impunidad: Femicidios bajo el marco del crimen organizado” publicado por el Centro de Derechos de Mujeres (CDM) en el año 2021, se indica que el 74.8% de los asesinatos hacia las mujeres son ejecutados por el crimen organizado.

Dicha investigación cita cifras del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (IUDPAS-UNAH), el cual señala que 6,541 mujeres fueron asesinadas en el territorio hondureño entre el 2005 y el 2020. El 61.5% de esos hechos violentos son considerados femicidios.

De igual manera, el estudio señala que en Honduras cada 21 horas una mujer es asesinada de manera violenta, es decir, que en promedio 33 mujeres son asesinadas cada mes y 1 de cada 3 cuerpos fueron encontrados en la vía pública.

Departamentos con mayor incidencia

Los departamentos de Cortés, Francisco Morazán, y Olancho se encuentran en los rangos más altos de asesinatos hacia mujeres en el territorio hondureño en lo que va del año 2022. Asimismo, la Coordinadora del Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres(CDM), Helen Ocampo indica que Comayagua estaría convirtiéndose en el cuarto departamento más violento con 17 femicidios durante este año.

Actualmente las mujeres Hondureñas se encuentran entre la violencia, la impunidad y gran acumulado de injusticias en su continua lucha por la garantía de sus derechos humanos.

Desde el año 2020 hasta el 31 de octubre del presente año se han cometido 860 femicidios en el país, esto de acuerdo con registro del Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres (CDM).

Créditos: Nicolle Hinestroza/Fernanda Estrada

Las mujeres hondureñas han dado la cara en un camino riesgoso y desafiante, según informes de la Organización de Naciones Unidas para refugiados (ACNUR) hoy en día las mujeres que se encuentran en alto riesgo dentro de Honduras, y se ven forzadas a huir de sus comunidades son aquellas que ejercen roles de liderazgo, o aquellas que mantienen relaciones con personas que pertenecen a estructuras criminales o de seguridad del estado.

La criminalización, persecución, amenazas e incluso el asesinato son algunos de los peligros a los que se enfrentan las defensoras y activistas de derechos humanos en Honduras.

También se indica que de 10 mujeres que interponen una denuncia tras sufrir amenazas, acoso u otra expresión de violencia, solo tres lograron una resolución por parte del sistema de justicia hondureño.

Créditos: Nicolle Hinestroza/Fernanda Estrada

Honduras ocupa el puesto 85 de 156 países, según el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) en cuestiones de empoderamiento político para las mujeres, Xiomara Castro fue electa presidenta de Honduras y se convirtió en la esperanza de que el cambio acelere su paso, pues rompe con años de hegemonía política masculina.

En su discurso de toma de posesión como mandataria, Castro dijo que estaba dispuesta a defender los derechos de las mujeres y minorías sexuales en un país con una de las tasas de feminicidio más altas en Latinoamérica

Con la llegada al poder de Xiomara Castro, el juego parece cambiar desde el punto de vista de las mujeres. Tras 68 años de haber logrado el voto femenino, la mujer hondureña se ha enfrentado a la invisibilidad y la violencia de género. Pero con la nueva presidenta parecen soplar vientos de cambio.

El 2022 un año violento para las mujeres hondureñas

Según estadísticas publicadas por el Centro de Derechos de la Mujer (CDM), desde el mes de enero hasta el 31 de octubre del 2022 la incidencia de femicidios en el país se ha mantenido en un margen elevado, reportando 240 muertes violentas de mujeres en el territorio hondureño.

Informes de la Secretaría de Seguridad

Según un Resumen Ejecutivo sobre Muertes Violentas de Mujeres (MVM) de la Secretaría de Seguridad indica que las muertes violentas hacia las mujeres tiene mayor ocurrencia en el área urbana con el 62% es decir un total de 155 femicidios y en el área rural se efectúa el 38% siendo 55 asesinatos en lo que va del año 2022.

Créditos: Nicolle Hinestroza/Fernanda Estrada

Asimismo, señala que el 68.8% de muertes violentas de mujeres ocurren en la vía pública, un 20% en viviendas y un 11.2% en otros espacios. Además, la mayoría de estos asesinatos ocurrieron en horas nocturnas entre las 6:00 de la tarde y las 11:00 de la noche.

Según este mismo reporte, en lo que va del año 2022 los días martes, sábados y domingos son en los cuales se han presentado en su mayoría las muertes violentas de mujeres.

Créditos: Nicolle Hinestroza/Fernanda Estrada

Investigación débil y tardía.

En el territorio nacional, el 40.8% de los femicidios se encuentran en proceso de investigación, el 29.6% son considerados como problemas personales, 13.6% son relacionados con problemas pasionales, el 6.4% ejecutados por maras, 4.0% por situaciones de robo, un 2.8% tiene que ver con las drogas y otro 2.8% son ocasionados por otros móviles

En las muertes violentas de mujeres desde el 1 de enero hasta el 6 de noviembre de 2022 se encontró que 175 de estas fueron provocadas con arma de fuego, 41 con arma blanca, 18 por asfixia por estrangulamiento, 9 por arma contundente, 2 por asfixia por sofocación y 3 muertes más se encuentran en estudio.

Entrevista-Centro de Derechos de la Mujer (CDM)

“Cada persona tenemos que asumir nuestro papel y ser autores importantes para reducir la violencia y los medios de comunicación son un espacio indispensable porque, así como se puede reproducir discursos de violencia y justificarla a través de celos, otras razones, también se puede evidenciar que hay problemas estructurales y que cada quien debemos cumplir nuestro papel para que esta violencia contra las mujeres se reduzca”

-Helen Ocampo, coordinadora del Observatorio de los Derechos Humanos de la Mujer (CDM).

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